
Se conocen como Runas a los caracteres que empleaban en la escritura algunos antiguos pueblos germánicos y escandinavos.
El nombre Runa significa misterioso o secreto. Experimentaron su máxima difusión a partir del siglo V d.C. hasta el siglo XII. Actualmente, el arte de interpretar las Runas ha resurgido con gran fuerza para ayudarnos a confiar en nosotros mismos y, así, poder alcanzar un mayor y cada vez más profundo conocimiento de nosotros y lo que nos rodea.
Podemos pedir consejo a las Runas sobre cualquier tema que nos preocupe, ya sea un cambio de ciudad, un viaje, el inicio o el final de una relación, la compra de una casa, problemas de trabajo... No hay temas propios o impropios. Las Runas nos guiarán en todo aquello que necesitemos entender para luego saber cuál es la acción más adecuada.